El autor fue un filósofo, escritor, ensayista y semiólogo francés llamado Roland Barthes.
Para comenzar debemos comprender qué es un mito. Éste es un habla, el mito constituye un sistema de comunicación, un mensaje. El mito no se define por el objeto de su mensaje sino por la forma en que se lo prolifere. Es decir, el uso social que se agrega a la pura materia. Lejana o no, la mitología sólo puede tener fundamento histórico, pues el mito es un habla elegida por la historia: no surge de la "naturaleza" de las cosas. Vemos como algunas prácticas, signos, permanecen acentuadas a través del tiempo. El mito es la construcción social que se hace de él. La palabra mítica está constituida por una materia ya trabajada pensando en una comunicación apropiada. Cuando continuamos con la lectura, entendemos que esto se desdibuja y allí es donde nace el mito.
El mito pertenece a una ciencia general que incluye a la lingüística: la semiología. Ésta es la ciencia de la filosofía que trata de los sistemas de comunicación dentro de las sociedades humanas, estudiando las propiedades generales de los sistemas de signos como base para la comprensión de toda actividad humana. Aquí, se entiende por signo un objeto presente que está en lugar de otro objeto ausente, en virtud de un cierto código.
Todo signo se nos presenta como una cosa sola, pero en realidad tiene diferentes, pero a la vez necesarias entre si, diferentes términos. Profundizando, la semiología postula una relación entre dos términos, un significante y un significado. Lo que capta no es un término por separado, uno y luego el otro, sino la correlación que los une: tenemos entonces el significante, el significado y el signo, que constituye el total asociativo de los dos primeros términos. Un ejemplo que vimos en clases fue un ramo de rosas. Todes coincidimos en que representaría un "mimo", por así decir, que expresa un muestra de cariño. En realidad, lo único que tenemos son rosas "pasionalizadas". Pero en el plano del análisis existen tres términos: las rosas, por un lado, son el significado, el echo de estar "pasionalizadas" es el significante y el signo es la unión de ambas. El autor afirma que el significante es hueco (se puede cargar de simbolizmo), mientras que, el signo es macizo.
El significado es el concepto, el significante la imagen acústica (de orden psíquico) y la relación de concepto e imagen, el signo. Encontramos que también el mito es un sistema particular por cuanto se edifica a partir de una cadena semiológica que existe previamente: es un sistema semiológico de segundo orden.
En el plano del mito designaremos "forma" al significante. Respecto al significado le dejaremos el nombre de "concepto". El tercer término es la correlación de los dos primeros, el signo, tomado desde la base del mito lo llamaremos "significación".
De acuerdo al concepto, como significado, se puede bastar así mismo, si no fuera que el mito lo capturara y no lo constituyera súbitamente como una forma vacía, parásita, el sentido ya está completo. Al devenir forma, el sentido se aleja del concepto, se vacía, se empobrece, la historia se evapora, no queda más que la letra. No se vacía por completo porque la/el lectora/o debe asociar ese mito a un concepto ya establecido.
Comprendemos que lo que hace que algo se vuelva mito, entonces, no es el contenido, es la forma en que circula esa significación, su estructura, la construcción discursiva que se hace de el contenido circule. Así mismo, el mito no oculta nada: su función es la de deformar, no la de hacer desaparecer.
Podemos analizar que el signo mítico es una inclinación parcial, no total. Siempre hay algo de verdad y algo de mentira en lo que se quiere imponer como mito. Por ejemplo, decir: "A las/os pibas/os de barrios bajos les cuesta mucho más aprender, pero tampoco les interesa ir a la Universidad porque consideran más fácil salir a robar". Una parte de esto es verdad, pero otra no. Debemos evaluar qué es lo que se oculta detrás. Esa piba/o podría aprender mucho mejor si se les dieran las condiciones, recursos para poder hacerlo. No es que tenga menos capacidades, sino que quizás no tenga un espacio para poder estudiar tranquila. Sabemos que las condiciones son precarias y muchas veces sólo se tiene una pieza o habitación en la cual está la cocina, baño, comedor y dormitorios en ese solo lugar. Tal vez esté mal alimantada/o. Sabemos, igualmente, que algunas/os ñiñas/os llegan sin comer nada desde la casa, con el estómago vacío y es obvio que esto afectará directamente al aprendizaje. Puede que no dispongan de tiempo para hacerlo porque por necesidad debe salir a trabajar, o cuidar de alguna/o de sus hermanas/os menores o tienen hijos/ problemáticas en torno a su familia, etc. Puede, y es lo más probable, que no dispongan de recursos por no tener dinero para comprarlos. Por otra parte, el echo de salir a robar no tiene que ver con el gusto o la facilidad, yo no lo considero así. Creo que todas/os tenemos los mismos derechos de tener un plato de comida en la mesa todos los días, de que no nos duela la panza por el hambre. Salir a robar por necesidad, porque el estómago y el alma duelen mucho más que cualquier cosa, sin tener la ayuda de nadie porque sos un residuo del sistema es eso lo que nos debería indignar, dar asco. Tenemos chorros de traje y corbata dirigiendo nuestro país, sin embargo, consideramos delincuentes a quienes intentan que el sistema mismo no les aplaste. Si no logramos descifrar ese entramado de significados, significantes y signos entonces caímos en su coartada.
Barthes nos invita a pasar del estado de lectoras/os al de mitólogas/os para poder descifrarlos.
El autor habla de que los mitos se presentan al mismo tiempo como una notificación y una comprobación. Son un habla excesivamente justificada, podemos tomar el ejemplo anterior. Sólo nos va a bastar ver una vez una piba/e robar para justificar ese mito. Estos mitos naturalizan lo que no es natural. También expresa que hay signos más fáciles empobrecer que otros. Por ej un signo académico es mucho más difícil para transformar. Igualmente hay mitos que dependen de las personas. Si aquellas personas reconocieron la coartada es porque ese mito no está echo para esas determinadas personas.
Luego, analiza el mito burgués, entiende que nuestra sociedad es el campo privilegiado de las significaciones míticas. Nuestra sociedad es todavía una sociedad burguesa , la cual es nombrada sin dificultad: el capitalismo se profesa. La burguesía ha borrado su nombre al pasar de lo real a su representación , del hombre económico al hombre mental. En la sociedad burguesa no existe ni cultura ni moral proletaria, no existe arte proletario; ideológicamente, todo lo que no es burgués está obligado a recurrir a la burguesía.
Existen sin duda rebeliones contra la ideología burguesa. Es lo que se llama, en general, la vanguardia. El mito burgués busca que los signos naturalicen esta cultura, en la que la ideología común ya no sea cuestionada.
A modo de ejemplo, y para finalizar, desmitificaremos el Día de la Mujer. En principio, para analizarlo debemos entender que no es un día de festejo, sino de conmemoración. Su origen se remonta al 8 de marzo de 1908, un suceso transcendental que marcó la historia del trabajo y la lucha sindical en el mundo entero: 129 mujeres fueron asesinadas en la fábrica de Cotton, Nueva York, Estados Unidos, luego de que se declararan en huelga con permanencia en su lugar de trabajo. El motivo se debía a la búsqueda de una reducción de jornada laboral a 10 horas, un salario igual al que percibían los hombres que hacían las mismas actividades y las malas condiciones de trabajo que padecían. El dueño de la fábrica ordenó cerrar las puertas del edificio para que las mujeres desistieran y abandonaran el lugar. Sin embargo, el resultado fue el asesinato de las obreras que se encontraban en el interior de la fábrica. Sabiendo esto podemos entender el verdadero significante del Día de la Mujer.
Actualmente, en general, este día se festeja debido a que el mito actuó sobre él. Una de las imágenes que podemos evaluar es la siguiente:
En dicha red social se encontraba titulada de la siguiente manera: "13 razones por las que aún es necesario celebrar el día de la mujer". Totalmente descontextualizado con respecto a su origen, incluso llega a darme ira verlo. En lugar de difundir mujeres en lucha, en movilizaciones, batallando por más derechos de igualdad, por violencia de género, por las imposiciones culturales a las que estamos condicionadas, (que en un principio ese fue el objetivo del concepto) se desvirtúa "celebrando" el echo de ser mujer como mera cuestión biológica, cargado de connotaciones simbólicas, como por ejemplo: "los seres más preciosos de la tierra" "las flores más bellas y delicadas del planeta" "Maravillosa creación de Dios", la naturalización e ideología a la que está sometida la mujer en tanto madre es otro de los tantos ejemplos.
A lo largo del tiempo fue vaciándose de concepto y falseando su forma. Así es como se convirtió a mito. Como dice Barthes, el significado es macizo, el significante hueco. El mito necesita de un significado, se debe apoyar en éste, no debe vaciarlo por completo sino ya no sería creíble.
Es difícil, pero no por eso imposible, desmitificar estos puntos de los cuales muchos siguen circulando con total naturaleza.


Buenísima interpretación!
ResponderEliminar