Esta propuesta es muy interesante, ya que nos proponemos escribirnos a sí mismas una carta para cuando seamos profesoras. Cerramos el blog y con el muchas cosas bonitas. Aprendizajes, amistades, ejemplos a seguir para cuando estemos transitando el camino de la docencia. En fin, el objetivo será escribir lo que no debemos olvidar para aquellas personas que seremos cuando ejerzamos la bella carrera que elegimos.
Me es muy díficil expresarme pensando en que voy a leer esto en algunos años y será ya con otra mirada, siendo docente. De todas maneras, lo intentaré.
Bien...en principio quiero que no te olvides de que es muy importante siempre comprometerse con tus futuros/as alumnos/as. No te olvides que la ideología que portás no se deja en la puerta del aula. Que no podés ser neutra, que de todas formas estás tomando un posicionamiento político. Que nunca dejes de sentir las injusticias ajenas como propias, que nunca dejes de lado a aquellos/as estudiantes que te dás cuenta que necesitan ser ayudados aunque no lo pidan. No hagas de cuenta como si nada, NUNCA los margines. Integralos, de la manera que sea, pero no los abandones como ya lo hicieron diferentes ramas del sistema. Ayudalos y comprometete con ellos/as. Dales las herramientas necesarias para que pueden leer la realidad, para que no se dejen manipular, para que puedan formular un pensamiento crítico acerca de la realidad que les toque vivir.
Espero que seas una docente en la cual pueden ver no sólo conocimiento sino también alguien con quien hablar o experimentar situaciones como, por ejemplo, lo que significa una salida a Capital cuando no tuviste la posibilidad de conocer más que el conurbano. Acordate cuando tus docentes te acompañaban a museos, lugares históricos, culturales. Acordate cuando tenías 13 años y diste tu primer paseo con tu curso y una guía en turismo, y te estallaba el corazón de alegría. Acordate que cuando llegaste a tu casa, por la noche, le contaste a mamá todas las cosas que aprendiste y confirmaste tu deseo por aprender historia. No te olvides del rol importantísimo que tenés en la vida de tus estudiantes. Ellos/as también necesitan y merecen sentir esa alegría de conocer.
En fin, sos docente de Historia. Contales la verdad siempre, por más que las instituciones en las que trabajes quieran seguir reproduciendo formas tradicionales de abarcar los contenidos históricos, enseñales otra mirada. La mirada de los vencidos, enseñales acerca de la naturalidad de las cosas, de los mitos hegemónicos. Enseñá con pasión, que la historia cobre vida en tus clases. Enseñales a que puedan cuestionarlo todo, que no admitan la naturalidad y no sean meros receptores del sistema. Dales la posibilidad de que conozcan otras realidades, que sepan que todo se transforma a partir de la colectividad en la lucha.
Lo más importante de todo. No te olvides que en los/as estudiantes del hoy radica el futuro del mañana.
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